Hola soy Maya…

Me encontraron junto a mis seis hermanitos y a mi mamá en una barranca. Éramos muy pequeños y yo estaba muy flaquita, con mucha hambre. Por suerte, una señora nos vio y decidió ayudarnos. Gracias a ella, nuestro caso fue reportado y pronto llegaron personas que nos brindaron apoyo, cuidado y protección.


Aunque ese rescate nos salvó la vida, no fue fácil separarme de mi familia. Tristemente no pudimos permanecer siempre juntos, pero el destino tenía algo especial preparado para mí.


Fui la última en ser adoptada, y aunque la espera fue larga, valió totalmente la pena. Hoy tengo una nueva familia que me ama muchísimo, me consiente y me hace sentir segura todos los días.


Siempre me han gustado los paseos, sentir el aire y explorar el mundo… y nada me hace más feliz que salir a caminar tomando yo el control de mi correa, porque ahora sé que soy libre, querida y parte de un hogar.